He vuelto a retomar
las cinco historias protagonizadas por las chicas de mi
trilogía. Aquellos relatos que acabé en el verano del año pasado y que han estado reposando durante todo este tiempo un archivo de word (o más bien en cinco).
Ahora he vuelto a coger esas historias para leerlas y repasarlas y resulta que me gustan. He visto que tengo que introducir algunos detalles para darle credibilidad a la historia y algunas otras cosas para diferenciar bien cuando hablan unas u otras. Definir sus personalidades a la hora de expresarse. Es algo que aún no he perfeccionado. A veces parece como si todo lo pasara por mi tamiz y me expresara yo en vez de ellas, saliéndome del personaje. Y en algunos fragmentos no se distinguen bien unas de otras, por eso tengo que volver a repasar las historias de nuevo, aunque el primer repaso lo haya finalizado.
para mi es la parte más pesada de escribir. Pero no podemos dejar nuestras historias sin correcciones ni relecturas, porque eso se nota a la hora de leerse el manuscrito, ya no solo para los demás, sino para nosotros mismos.
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